Si vendes online a consumidores y tu empresa tiene 10 empleados o más, o factura más de 2 millones de euros al año, tu tienda tiene que ser accesible desde el 28 de junio de 2025. Lo exige la Ley 11/2023, que traslada a España la Directiva europea de accesibilidad. Las microempresas que prestan servicios están exentas, pero eso no significa que una tienda pequeña pueda ignorar el tema.
A quién obliga y quién está exento
La ley incluye el comercio electrónico entre los servicios que deben cumplir requisitos de accesibilidad: según el análisis de Cuatrecasas, afecta a "la venta en línea de cualquier producto o servicio". Da igual que la tienda esté hecha con Shopify, WooCommerce o a medida.
La excepción es la microempresa: menos de 10 empleados y un volumen de negocio o balance que no supere los 2 millones de euros. Esa exención vale para servicios, como una tienda online, pero no para quien fabrica o comercializa productos cubiertos por la ley, como ordenadores o lectores electrónicos, según explica Fieldfisher.
Dos matices que vemos a menudo en tiendas pequeñas:
- Si creces, entras. Contratar a la décima persona o superar los 2 millones te saca de la exención. Adaptar una tienda que ya funciona cuesta más que construirla accesible desde el principio.
- Tus clientes no saben si eres microempresa. Una persona que navega con lector de pantalla o solo con teclado no puede comprar en una web inaccesible, con ley o sin ella. Es venta perdida.
Qué exige la ley a una tienda online
La ley no se limita al aspecto de la web. Para el comercio electrónico pide, entre otras cosas:
- Que la web y la app sean perceptibles, operables, comprensibles y robustas. Son los cuatro principios de las pautas WCAG.
- Que la identificación, la seguridad y el pago sean accesibles. El checkout entero, no solo el catálogo.
- Que el servicio de atención al cliente, sea chat, correo o teléfono, también lo sea.
- Que informes de cómo cumples los requisitos de accesibilidad, por escrito, en tus condiciones o en un documento equivalente.
La ley española todavía no remite a una norma técnica concreta. En la práctica, la referencia que se usa es la norma europea EN 301 549, que incorpora las pautas WCAG 2.1 en su nivel AA, como recoge Legálitas.
Plazos de transición y sanciones
Hay algo de margen, aunque menos del que parece. Los contratos de servicios firmados antes del 28 de junio de 2025 pueden mantenerse hasta su vencimiento, con un máximo de cinco años. Y los servicios pueden seguir usando productos que ya eran conformes hasta el 28 de junio de 2030. Una tienda online que se lanza o se rediseña hoy tiene que cumplir desde el primer día.
Las sanciones siguen la ley general de derechos de las personas con discapacidad. Según Fieldfisher, llegan a 30.000 euros por infracciones leves, 90.000 por graves y 1.000.000 por muy graves, además de posibles exclusiones de ayudas públicas. Las comunidades autónomas son las encargadas de vigilar el cumplimiento.
Qué revisar en tu tienda en una tarde
No hace falta una auditoría completa para saber si tienes un problema. Estas son las comprobaciones que hacemos primero cuando revisamos una tienda, y las puedes repetir tú:
- Compra solo con el teclado. Desde la portada hasta el pago, usando Tab, Intro y las flechas. Si en algún momento no sabes dónde está el foco o te quedas atrapado, como pasa a menudo en el banner de cookies o en la ventana del carrito, ahí hay un fallo.
- Mira si se ve el foco. Cada enlace y botón debe marcarse al llegar con el teclado. En nuestra propia web lo resolvemos con un contorno de color visible en todos los elementos interactivos.
- Revisa las imágenes de producto. Cada una necesita un texto alternativo que describa el producto, no "imagen1.jpg" ni el nombre del archivo.
- Prueba el formulario de pago con errores. Deja un campo vacío o mete mal la tarjeta. El error tiene que decir qué falla y dónde, en texto, no solo con un borde rojo.
- Amplía el texto al doble con el navegador. El contenido debe seguir leyéndose sin solaparse ni obligarte a desplazarte en horizontal.
- Pasa una herramienta automática. La auditoría de accesibilidad de Lighthouse, incluida en Chrome, o la extensión WAVE detectan contrastes insuficientes, campos sin etiqueta y botones sin nombre. Detectan una parte de los problemas, no todos, así que no sustituyen a las pruebas manuales.
Ojo con lo que no controlas directamente: la pasarela de pago, el chat de soporte o el widget de reseñas suelen venir de terceros. Si fallan, la tienda falla, así que pregunta a cada proveedor por su conformidad con WCAG 2.1 AA.
Si estás pensando en lanzar o rehacer tu tienda, es más barato incluir la accesibilidad en el diseño que añadirla después. Así trabajamos en el desarrollo de tiendas online a medida: checkout navegable con teclado, contrastes revisados y la declaración de accesibilidad preparada antes de publicar.